Sin agua vs. ultrasónico (con agua): la pregunta del millón
El ultrasónico con agua es la opción más popular: barato, capacidad alta, funciona como humidificador, y los aceites baratos rinden mucho. Si lo que quieres es "ambiente con olor agradable durante horas", elige ultrasónico.
El sin agua tiene sentido cuando quieres conservar las propiedades del aceite (uso terapéutico), aromaterapia portátil (joyería) o casos específicos (coche, armario, sauna, meditación). Si tu prioridad es la pureza del aceite o un caso de uso concreto, sin agua es lo coherente.
En la práctica, mucha gente acaba teniendo los dos: un ultrasónico para casa y una pieza de joyería difusora o una piedra para coche. No son competidores, son herramientas para casos distintos.